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Entrenar por la tarde también cuenta

¿Y si entrenar por la tarde… también cuenta?

Hay algo que he escuchado mucho últimamente…y si soy honesta, también lo he pensado yo:

“Por la tarde no sirvo para entrenar.” “Si no es por la mañana, no vale la pena.”

Y sí…hay algo de verdad en eso.

Si sabes que en la mañana te sientes mejor, con más energía, más enfoque… perfecto. Eso es conocerte. Eso es una ventaja.


Pero aquí es donde quiero hacer una pausa contigo:

¿Qué pasa cuando la mañana no es una opción?


El problema no es la tarde… es la mentalidad

Muchas veces no es que el entrenamiento por la tarde “no funciona”.

Es que ya llegamos con esta idea en la cabeza:

  • que no va a ser igual

  • que no rendiremos

  • que “no cuenta”

Y desde ahí… claro que se siente más pesado.


Pero la realidad es otra:

Un entrenamiento por la tarde sigue siendo un entrenamiento. Y muchas veces… es exactamente lo que necesitas.


Lo que he visto (y vivido)

Hay días que he ido por la tarde “por cumplir”… y ¿sabes qué? me he sentido mejor después.

Y otros días incluso me he sorprendido:

  • levantando más peso

  • sintiéndome más suelta

  • con más energía de lo que esperaba


Porque ya el cuerpo está “caliente” del día, en movimiento.


Pero más allá de eso…

cumplí.


Y eso tiene un valor que no siempre medimos en números:

  • solté estrés

  • moví mi cuerpo

  • mantuve el hábito

  • dormí mejor


No todo entrenamiento tiene que ser perfecto

Este es el cambio de mentalidad clave:

No todos los entrenamientos tienen que ser los mejores de tu vida.


Algunos son para progresar. Otros son para mantener. Y otros… simplemente son para no romper el ritmo.


Y todos cuentan.


¿Y el tema del sueño?

Sí, es cierto:entrenar muy tarde puede afectar el sueño en algunas personas.


Pero no es blanco o negro.


En muchos casos:

  • te mueves

  • liberas estrés

  • cenas mejor

  • llegas a la cama cansada


Y duermes mejor.


Ahora, si eres de las personas que se queda muy activada:

  • puedes ajustar la intensidad

  • evitar entrenamientos muy tarde

  • o mover esos días a otro horario cuando sea posible


Todo depende de ti.


La clave: flexibilidad (no perfección)

No se trata de cambiar tu horario ideal. Si amas entrenar por la mañana, sigue haciéndolo.

Pero sí de abrirte a esto:

“Si hoy no puedo en la mañana… igual puedo cumplir por la tarde.”

Porque cuando haces eso:

  • dejas de depender de que todo sea perfecto

  • te vuelves más consistente

  • y construyes algo mucho más sostenible


Para llevarte hoy

Entrenar por la mañana puede ser tu favorito. Pero entrenar por la tarde… también funciona.

Y a veces…es exactamente lo que necesitas para seguir adelante.


No es perfecto. Pero es suficiente. Y eso es lo que realmente suma.

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