¿Por qué brincamos en NFIT? Potencia, impacto y salud ósea
Potencia, pliometría y salud ósea: entender por qué entrenamos movimientos rápidos y explosivos.
Si llevas un tiempito entrenando con nosotros, ya te habrás dado cuenta: ¡nos encanta brincar y correr!
Saltos, sprints, skaters, pequeños pogos… siempre hay algo explosivo en nuestros calentamientos o entrenamientos.
Y no, no es por castigo.
Pero hay algo importante que queremos aclarar: no todo entrenamiento de potencia requiere brincar. Y no todo el mundo necesita entrenar potencia de la misma manera.
Vamos por partes.
Primero, ¿qué es la potencia?
En términos sencillos, la potencia es nuestra capacidad de producir fuerza rápidamente.
No se trata solamente de cuánto peso puedes levantar, sino de qué tan rápido puedes aplicar esa fuerza.
Piensa en levantarte de una silla, subir un escalón con agilidad o reaccionar rápidamente cuando pierdes el equilibrio.
La potencia juega un papel importante en nuestra capacidad de movernos y desenvolvernos en la vida diaria.
Y aquí viene algo interesante: la potencia muscular suele disminuir con la edad, incluso más rápidamente que la fuerza máxima.
Por eso, no es una capacidad que debamos reservar exclusivamente para atletas jóvenes.
¿Y qué son los ejercicios pliométricos?
Los ejercicios pliométricos, o plyos, aprovechan la capacidad de nuestros músculos y tendones para almacenar y liberar energía rápidamente.
Imagina el resorte de un bolígrafo: lo comprimes y, cuando lo sueltas, libera esa energía.
Nuestros músculos y tendones pueden funcionar de manera parecida.
Cuando hacemos saltos, rebotes o ciertos movimientos explosivos, entrenamos ese sistema para utilizar la energía elástica de manera eficiente.
Con una programación adecuada, estos ejercicios pueden mejorar la potencia, la capacidad de salto y otras cualidades del movimiento.
Pero aquí está la distinción importante:
La pliometría es una herramienta para desarrollar potencia. No es la única.
Potencia no siempre significa alto impacto
Esta es una conversación que tenemos frecuentemente entre coaches.
Muchas personas asocian entrenar potencia con brincar, correr o realizar movimientos de alto impacto.
Pero también podemos trabajarla con ejercicios de bajo impacto.
Por ejemplo:
Mayor impacto:
- Saltos verticales y horizontales.
- Pogos y pequeños rebotes.
- Saltos laterales y skaters.
Bajo impacto:
- Levantarse rápidamente de una silla, manteniendo el control.
- Lanzamientos de balón medicinal.
- Ejercicios de fuerza con una fase de levantamiento rápida.
- Movimientos explosivos adaptados con cargas apropiadas.
La selección depende de la capacidad, experiencia, objetivos y necesidades de cada persona.
Y algo importante: bajo impacto no necesariamente significa baja intensidad. Podemos entrenar potencia de manera desafiante sin necesidad de despegar ambos pies del suelo.
¿Y qué pasa si tengo osteopenia u osteoporosis?
Aquí queremos romper con una idea bastante común: pensar que tener una condición ósea significa automáticamente que debemos evitar cualquier tipo de impacto.
Nuestros huesos necesitan estímulos mecánicos para mantenerse fuertes.
El entrenamiento de fuerza y, cuando es apropiado, el ejercicio con impacto pueden contribuir a mantener o mejorar la salud ósea.
Pero eso no significa que todas las personas con osteopenia u osteoporosis deban comenzar a brincar.
No es lo mismo una persona con osteopenia, buena fuerza y experiencia entrenando que alguien con osteoporosis avanzada, fracturas vertebrales previas o alto riesgo de fractura.
En estos casos, la selección de ejercicios debe considerar el historial médico, el riesgo de fractura y las recomendaciones del profesional de salud.
Para algunas personas, los saltos pueden ser apropiados con una progresión adecuada. Para otras, será mejor utilizar alternativas de menor impacto.
Y ambas pueden trabajar para mejorar su capacidad física.
No se trata de evitar todo por miedo ni de asumir que más impacto siempre es mejor. Se trata de encontrar el estímulo apropiado para cada persona.
En NFIT no brincamos a lo loco
Antes de introducir movimientos de mayor impacto o complejidad, evaluamos cómo se mueve cada persona y su capacidad para tolerarlos.
Trabajamos patrones básicos como el squat, deadlift y lunge, además de desarrollar fuerza, control y coordinación.
También consideramos el volumen, la intensidad, la recuperación y las modificaciones necesarias.
Algunos clientes realizarán saltos. Otros trabajarán potencia con lanzamientos, levantamientos rápidos o movimientos adaptados.
Y eso está perfectamente bien.
Nuestro objetivo no es que todos hagan exactamente lo mismo. Es que todos reciban el estímulo que necesitan para progresar.
¿Para qué entrenamos todo esto?
Porque queremos que puedas hacer más cosas fuera del estudio.
Que puedas levantarte con facilidad, subir escaleras, reaccionar ante un tropiezo y continuar disfrutando las actividades que te gustan.
La fuerza es importante. La potencia también.
Y ambas forman parte de un entrenamiento completo, especialmente cuando pensamos en nuestra salud a largo plazo.
Así que la próxima vez que veas saltos, sprints o movimientos explosivos en la programación, recuerda que hay una razón detrás de ellos.
Y si tu coach te ofrece una alternativa, tampoco significa que estés haciendo menos.
No todos necesitamos el mismo ejercicio. Necesitamos el ejercicio apropiado para nosotros.
Porque en NFIT no entrenamos solamente para mover más peso o brincar más alto.
Entrenamos para vivir mejor. 💚
Referencias:
https://osteoporosis.ca/too-fit-to-fracture/
https://theros.org.uk/information-and-support/exercise/how-to-exercise-safely-for-bones/
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